RGPD y datos: guía práctica para dirección
Qué exige el RGPD al explotar datos, qué responsabilidad recae en dirección y cómo trabajar con datos sensibles sin perder control ni cumplimiento.
Leer artículoQué es el Data Governance Act europeo, cómo facilita compartir datos de forma segura y voluntaria y qué papel juegan los intermediarios y el altruismo de datos.

Compartir datos entre empresas y con el sector público puede generar enorme valor —investigación, nuevos servicios, eficiencia—, pero choca con dos obstáculos persistentes: la desconfianza y el riesgo legal. ¿Quién garantiza que el otro no abusará de mis datos? El Data Governance Act busca precisamente que ese intercambio ocurra con garantías, creando la infraestructura de confianza que faltaba.
En este artículo explicamos qué introduce el DGA, cómo encaja con otras normas y qué significa para tu empresa.
El Data Governance Act (DGA) es un reglamento europeo que crea un marco para compartir datos de forma segura y voluntaria, regulando a los intermediarios de datos y promoviendo la reutilización de datos del sector público y el “altruismo de datos”. Su objetivo no es obligar a compartir, sino hacer que compartir sea seguro y fiable para quien quiera hacerlo.
El DGA no sustituye al RGPD ni al Data Act: los complementa. El RGPD protege los datos personales; el Data Act regula el acceso a los datos generados por productos; y el DGA crea la infraestructura de confianza para compartirlos. Juntos forman el armazón de la economía europea del dato: tres piezas que abordan, respectivamente, la protección, el acceso y el intercambio fiable.
El DGA crea la infraestructura de confianza que faltaba para que compartir datos entre organizaciones sea seguro.
El DGA abre la puerta a obtener valor de datos compartidos —de otras empresas, de intermediarios o del sector público— con un marco legal claro. Aprovecharlo exige capacidad para integrar y gobernar datos externos de forma segura, algo que una capa de datos gestionada facilita. Para empresas que quieran enriquecer sus datos internos con fuentes externas, el DGA reduce la incertidumbre legal que antes frenaba esa colaboración.
El Data Governance Act crea el marco de confianza para compartir datos de forma segura en Europa: regula intermediarios neutrales, facilita la reutilización de datos públicos e introduce el altruismo de datos. Es la tercera pieza —junto al RGPD (protección) y el Data Act (acceso)— del armazón de la economía europea del dato. Para las empresas, abre la puerta a enriquecer sus datos con fuentes externas con garantías legales, siempre que tengan la capacidad de integrarlos y gobernarlos de forma segura.
No. El DGA crea el marco de confianza e intermediarios para compartir datos; el Data Act regula el acceso a los datos generados por productos y servicios. Son complementarios.
Un tercero neutral que facilita el intercambio de datos entre partes sin apropiarse de ellos, bajo las reglas del DGA.
Con capacidad para integrar y gobernar datos externos de forma segura, lo que permite obtener valor de datos compartidos con garantías legales.
Un marco que permite a personas y empresas ceder sus datos voluntariamente para fines de interés general (investigación, salud pública), con garantías sobre su uso.
Son las tres piezas del armazón europeo del dato: el RGPD protege los datos personales, el Data Act regula el acceso a los datos de productos, y el DGA crea la confianza para compartirlos.
Capacidad para integrar y gobernar datos externos de forma segura. Una capa de datos gestionada facilita enriquecer tus datos internos con fuentes externas con garantías.
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